9 Pecados Capitales que cometes en el cuidado de tu piel

9 Pecados Capitales que cometes en el cuidado de tu piel

El cuidado de la piel es imprescindible para que esta se vea sana y bella. Para ello, nos informamos y buscamos productos que creemos adecuados y, sin embargo, muchas veces no obtenemos los resultados esperados. En ocasiones, esto es debido a que caemos en ciertos errores que, o bien obstaculizan el conseguir lo que queremos o directamente estamos perjudicando nuestra piel sin saberlo. Por eso te diremos los 9 errores más comunes que cometemos en nuestra piel.

No retirar el maquillaje todas las noches


Suele ser el error más común en la mujeres, la piel necesita respirar después de varias horas cubierta por algún producto. Por eso es imprescindible que al irnos a descansar la piel este libre de cualquier producto cosmético o de cualquier tipo de suciedad acumulado durante el día como sudor, células muertas, restos de polvo y contaminación. 
Mientras dormimos la piel hace un proceso de regeneración de moléculas y células pero si es obstruido por algún producto esto da por resultado una acumulación de tejidos y residuos que pueden producir poros abiertos, puntos negros, granitos, arrugas, y piel envejecida.


Maquillarte Demasiado


El maquillaje es uno de los aliados indispensables para la mujer, los cosméticos forman parte de la rutina de muchas mujeres desde jóvenes, maquillarse es un hábito femenino que se aprende de forma autodidacta y no de forma profesional, lo que implica caer fácilmente en errores que no se tienen en cuenta como lo es crear un maquillaje excesivo que no resalta nuestra belleza natural y por el contrario crea graves problemas en nuestra piel.
Al utilizar un gran cantidad de productos en nuestra piel lo que estamos provocando es  recargarla y no dejar respirar la piel por lo que esto provocara puntos negros, exceso de grasa y arrugas a corto plazo.

Una limpieza inadecuada


Por lo general, lo ideal es limpiar nuestro rostro dos veces al día, mañana y noche, tanto para eliminar impurezas y maquillaje, como para retirar el exceso de sebo, en el caso de las pieles grasas.

No son iguales las necesidades de una piel con grasa, que las de una piel mixta o una sensible. Y aunque no le demos importancia, una limpieza inadecuada de la piel de nuestro rostro puede provocar la aparición de problemas en el cutis o agravar los ya existentes. Por ejemplo, si limpiamos una piel sensible con un jabón normal podemos dar lugar a una irritación. O si limpiamos una piel mixta con un aceite pueden aparecer multitud de granitos en la zona T. Y así, con todos los tipos de cutis. 

Secarnos con demasiada fuerza 


Luego de lavar la cara, sécala con una toalla de 100% algodón y con toques. Restregar no la dejará más limpia, cuando secas tu piel con mucha fuerza puedes crear problemas como lo es la flacidez he irritaciones.

Aplicar fotoprotección sólo en verano 


Los protectores solares son agentes que ayudan a prevenir que los rayos ultravioletas (UV) lleguen a la piel. Existen dos tipos de radiación ultravioleta, los rayos UVA y los rayos UVB, los cuales causan daños a la piel y aumentan el riesgo de cancer en la piel.
Todas las persona a partir de los seis meses de edad deben utilizar un protector solar todos los días. Incluso las personas que trabajan en zonas cubiertas y están expuestos a la radiación ultravioleta por períodos breves a lo largo del día. 


Llevarse demasiado las manos al rostro. 


Al estar en contacto con tantas superficies en el día nuestras manos están expuestas a una gran variedad de virus y bacterias, por lo que si tenemos la mala costumbre de llevar varias veces al día nuestras manos al rostro estamos llenándola de una gran cantidad de bacterias que provocaran problemas en nuestra piel.

Desatender la alimentación e intoxicarse.


La alimentación es uno de los pilares de la salud. Es a través de la comida la manera en la que le damos al cuerpo nutrientes, vitaminas y todo lo que necesita para funcionar correctamente.
La flacidez y el envejecimiento prematuro tienen relación con un déficit en la ingesta de frutas y verduras, entre otros. El resultado es una piel deshidratada, con el consecuente empeoramiento de la capa más visible de la piel, la epidermis. La falta de agua hace que la piel se vuelva más fina por lo que es habitual que aparezca flacidez y las arrugas de expresión están más marcadas.

Broncearse demasiado


Dado que el bronceado significa una exposición excesiva a los rayos UV, puede dañar tu piel y causar problemas de salud como: Envejecimiento prematuro de la piel, lo que puede hacer que tu piel se vuelva gruesa, curtida y arrugada o provocar manchas oscuras.

Abusar de los exfoliantes.


El encanto de la exfoliación es muy alto ya que la piel aparece inmediatamente más luminosa, pero el coste en salud para la epidermis es demasiado alto.
Como regla general, sabemos que los exfoliantes se deben utilizar máximo tres veces por semana. Esto incluye el cuerpo y el rostro. Abusar del exfoliante provoca irritación en la piel y resequedad; lo cual invalida el efecto luminoso y radiante.